Adrenalina, vértigo y mucha emoción fue lo que se vivió en el circuito de la modalidad Cross que se llevó a cabo en adyacencias del Dique de Ullum y que tuvo como principal atracción los saltos en el aire. Desde temprano, muchas familias se agolparon al circuito buscando su mejor ubicación. Sin dudas que la convocatoria fue mayor a la del día anterior. El Sol que daba con todo su resplandor parecía quemar la piel de los amantes que se daban cita y que ya preparaban el tradicional asado que con el humo que desprendía, fue otra clara postal que acompañó la segunda jornada del Mundial de Enduro en San Juan.
El circuito Cross, fue el tercero que tenían que aprobar los enduristas, fueron tres las veces que los competidores tuvieron que atravesar por Ullum. El francés Meo fue uno de los ovacionados en la mañana de ayer junto al finlandés Ero Remes que con sus KTM hicieron delirar. Ambos corredores, se tomaron su tiempo antes de largar para sacarse fotos con la gente, como si fuesen ídolos. Es que con lo que hacían arriba de las máquinas, muchos ya lo empiezan a sentir así.
Nada importaba, lo único era estar ahí, para llevarse ese recuerdo en sus retinas que durará por muchos años en la memoria de los amantes del enduro. Y los mismos protagonistas, se encargaron de dar un buen espectáculo.
Por ser un circuito un poco más abierto, los competidores pudieron desplegarse con más velocidad. Las curvas donde los pilotos aceleraban a fondo, fueron un atractivo. Mientras que los saltos por el aire, también deleitaron a todos. A pocos metros de la largada y tras una curva pronunciada, una loma los esperaba para el primer salto de la tarde. Ahí los aplausos de los que estaban al costado del circuito, se hacían sentir, como forma de agradecimiento para los corredores que con sus grandes saltos, hacían vibrar los corazones de los amantes del enduro.

