Buenos Aires, 2 de abril.- Los jugadores del seleccionado
argentino de fútbol buscaron desdramatizar la histórica goleada
sufrida ante Bolivia y dieron por descontado que el equipo se
clasificará para el Mundial de Sudáfrica 2010 pese a que ahora se
encuentra en una situación comprometida, apenas dos puntos por encima de
la zona de Repechaje.
A su vez, los futbolistas coincidieron en señalar que los
3.600 metros de altura de La Paz jugaron un rol determinante en el
partido, aunque evitaron tomar esa circunstancia como excusa por el
abultado resultado en contra.
"Estamos dolidos por cómo se dio todo, por perder y de la
manera en que se perdió, pero hay que meterle para adelante", afirmó el
delantero Lionel Messi antes de partir desde Ezeiza hacia España
para reintegrarse al plantel del Barcelona.
Tras afirmar que les "costó" jugar en La Paz por los efectos
de la altura pero aclarar que "no hay excusas" por el 6-1 en
contra, Messi añadió, con tono optimista: "Ahora hay que levantarnos y
seguir creciendo".
Por su parte, el lateral Javier Zanetti dijo estar "triste
porque el resultado fue muy abultado y porque el partido se dio como
se dio", pero a su vez indicó que "esto es fútbol y son cosas que
pueden pasar".
"De esto se sale tirando todos para el mismo lado, pero no
tengo dudas de que el equipo se va a clasificar al Mundial", remarcó
Zanetti en el aeropuerto de Ezeiza, un rato antes de subirse al
avión con destino a Italia para sumarse al Inter.
Para Zanetti, Argentina jugó "en condiciones desiguales" por
el tema de la altura, pero se sumó al discurso generalizado de que
"no hay que poner excusas porque Bolivia fue muy superior".
"Hay que laburar, mirar hacia adelante y que nos sirva. No nos
podemos olvidar de lo que veníamos haciendo. La gente se tiene
que quedar con lo que se vio el sábado contra Venezuela, porque esa
es la verdadera Argentina", recomendó.
En tanto, el arquero Juan Pablo Carrizo, quien cumplió una
buena actuación pese a los seis goles en contra, reconoció que "el
equipo no hizo un buen partido", a la vez que sostuvo que pagaron
"las consecuencias por no haber podido encontrar la pelota".
"Nos vimos superados y nos sentíamos muy cansados, esa es la
realidad. Lo que pasó marca lo parejas que están las Eliminatorias,
pero yo no tengo dudas de que en el Mundial seguro vamos a
estar", dijo Carrizo.
Por su parte, el volante Angel Di María, expulsado tras estar
apenas siete minutos en cancha por pegarle una patada a Ronald
García, interpretó como un error que Argentina haya querido "jugar de
la misma manera que contra Venezuela".
"Es muy difícil jugar ahí. Quisimos jugar de la misma manera
que contra Venezuela y nos costó muchísimo en la altura. Hay que
seguir de la misma manera. Quedan muchos partidos por delante y
Argentina se puede clasificar", comentó en alusión a las chances que
tiene el equipo de obtener uno de los cuatro boletos directos para
el Mundial de Sudáfrica 2010.
Según Di María, la altura jugó un rol determinante al remarcar
que "muchos" de sus compañeros "no pudieron correr como contra
Venezuela".
