Uno (Boca Juniors) ayer salió campeón del torneo local. El otro (River Plate) está instalado en las semifinales de la Copa Sudamericana y sueña con repetir el título de ese mismo torneo del año pasado, como también con su cita en Japón en el Mundial de Clubes. Los dos son los equipos más populares de la Argentina. De eso no quedan dudas. Y, a pesar de su enemistad declarada, siempre se "han necesitado" el uno al otro. Porque la alegría no deja de ser tal a pesar de las burlas sanas (éstas no se deben pasar de la línea en el respeto). Entonces, ver a cada una de esas hinchadas festejando y cantando siempre con el recuerdo del otro es común y hasta jocoso por el ingenio que ponen de manifiesto. Al fin y al cabo el fútbol es una forma de vida para los argentinos. Y hoy el país está feliz. Al menos en esto…

Por Walter Cavalli

Editor de Deportes