Es cierto, no es lo que fueron a buscar. Pero después de aquel golpe en cuartos de final ante Francia que los dejó afuera de la lucha por el título, los chicos del Sub-20 argentino asimilaron que todo sigue y que la revancha está a la vuelta de la esquina y finalmente se quedaron con el quinto puesto en el Campeonato Mundial de la categoría que terminó ayer en Vilanova, España.
En la despedida le ganaron a Chile (ya lo habían hecho por la ronda clasificatoria) esta vez por 2-1 y cerraron con una mueca de felicidad un torneo en el que largaron bien, tuvieron aquel golpe en cuartos de final y después se recuperaron para terminar otra vez bien.
Ahora llegará el tiempo del análisis y de las consecuencias. Lo cierto es que los pibes dieron todo pero no pudieron cumplir su sueño de, al menos, subirse al podio. Queda por cierto que la dirigencia y el cuerpo técnico hagan el balance de todo un proceso para variar el rumbo organizativo porque el hockey argentino, que hoy por hoy está en lo más alto de mayores en varones y mujeres, se meta en la pelea del título en la categoría juveniles.
Ayer los pibes argentinos volvieron a mostrar un mejor juego, como lo habían hecho el día anterior ante Suiza. Tal cual pasó en la ronda inicial, Chile abrió el marcador. Con un gol de Angel Vera se puso en ventaja a los 6 minutos de juego. La Albiceleste asimiló el golpe y intensificó sus ataques. Por eso antes que finalice el primer tiempo llegó al merecido empate (lo hizo el porteño Fabrizio Ciocale).
En el complemento y con un juego parejo, la Argentina continuó siendo el más incisivo y justificó la victoria que llegó por otro gol de Ciocale.

