"’Esta vez todo salió 10 puntos. Salvo unos 5 minutos que tuvimos que esperar para que sacaran a otros autos del medio, no perdimos nada más de tiempo”. Un Juan Pablo Sisterna relajado, detallaba como fue la segunda jornada del único equipo sanjuanino que compite en la mítica prueba.
Juan Pablo es el navegante y su papá Lino, el conductor. Luego de una primera jornada en la que perdieron más de media hora (e incluso ver peligrar la continuidad en la competencia) por quedar varados en un río, ayer todo transcurrió sin inconvenientes. "’La camioneta rindió sin ningún problema. Fueron caminos de rally y todo salió bien”, repitió el navegante.
Sin pretensiones directas de pelear por la punta de la carrera, el objetivo principal del equipo sanjuanino es completar el recorrido. De todos modos ayer, lograron subir 20 puestos en la general, al ubicarse en el puesto 87, luego de concluir 71 en la etapa de ayer. "’Sabemos que pudimos mejorar varios puestos, pero lo principal es que no hubo contratiempos”, evaluó Juan Pablo.
Respecto a la jornada de hoy, que es cuando los pilotos afrontarán por primera vez tramos de desierto en los que no hay ninguna huella a seguir, el navegante aceptó que es un nuevo desafío. "’Aquí ya no se trata de una etapa exclusiva del tipo rally como las dos anteriores, sino que el fuera de pista empezará a tener mayor protagonismo. La orientación tendrá por supuesto mayor incidencia ya que serán tramos a campo traviesa y mi labor con el GPS obviamente será más importante. Confiamos en que todo siga saliendo bien”, concluyó el sanjuanino. Los Sisterna y su Montero están haciendo historia y buscarán estar el 13 de enero en el vivac de El Zonda, luego de haber atravesado el desierto de Atacama en Chile, para ser recibidos con todos los honores en su casa.

