Veni, vidi, vinci (Vine, ví y vencí, traducido) le dijo Julio César al Senado Romano a su vuelta de la guerra de las Galias, allá por el año 47 antes de Cristo. Pues bien, eso es lo que hizo anoche UPCN San Juan Voley en el tercer partido ante Boca Río Uruguay Río Seguros, en una de las semifinales de la Liga Argentina A-1 de Vóleibol. El Gremial llegó a Buenos Aires, se propuso ganar y lo consiguió. Volvió a vencer por 3-0 (parciales 25/22, 25/17 y 25/19) y cerró la serie ante el Xeneize también por 3 a 0, luego de aquellas victorias concluyentes en San Juan.
Así, el equipo de Fabián Armoa se metió por quinta vez consecutiva en la final de la Liga. Y ahora va por su cuarta corona seguida, algo que sólo ha logrado Bolívar en la historia de la competencia.
Los Cóndores volaron alto en La Bombonerita. Contaron con el ruidoso apoyo de su gente (un ómnibus repleto viajó para apoyar al equipo) y no le dieron oportunidades a un Boca desesperado.
Ahora, el Gremial luchará por el título ante Lomas Voley que, anoche, le ganó por un maratónico 3-2 a Sarmiento Santana y cerró la serie por 3 a 0. Los dos primeros partidos serán en San Juan. El sábado próximo el primero y dos días después el otro. Ambos en el “Cantoni”, a las 22.
Volviendo al partido de anoche, el Gremial, como siempre, puso alma y corazón en los pasajes claves y lo ganó con autoridad. En el primer set, la visita empezó concentrado y alcanzó la ventaja casi sin proponérselo. Simplemente porque no tuvo errores en el ataque y su recepción fue sin defectos. Apenas algunas fallas en los saques le dieron vida al rival, pero pasando el segundo tiempo técnico logró una diferencia a favor ideal (21/17). Pero Boca dio pelea y sorpresivamente descontó en las cifras por lo que se dio un cierre hasta dramático. Un par de bloqueos de Theo Lopes y la capacidad para definir de sus compañeros llevó al 25/22 cerrado pero justiciero.
El segundo parcial fue propiedad exclusiva del Gremial. Junior se hizo incontenible por el medio y Olteanu con Ramos sumaron puntos por las puntas. De ahí el cómodo 25/17.
Ya en el tercer set, Boca salió decidido a vender cara la derrota. Tanto que se puso arriba, en el inicio, 3/0. Y después 13/11. Pero hizo tanto esfuerzo que le costó caro. Porque el equipo de San Juan apretó de nuevo en su juego ofensivo. Sacó a relucir su garra y gran estado físico. Entonces, en un abrir y cerrar de ojos pasó al frente, dejando atónitos a los locales. Tanto fue la supremacía de su juego que lo terminó cerrando holgadamente. Fue 25/19 y a otra cosa.

