Tadeo Brizuela (7) y su tío Ian Saromes permanecieron durante varias horas en el hall del Hotel Del Bono Park de ver a sus ídolos de la Selección, pero nunca imaginaron que recibirían un mimo fugaz de parte de Lionel Messi.
Apenas arribó la delegación albiceleste, los pequeños cruzaron el vallado de seguridad y se fueron contra el mejor jugador del mundo, quien los abrazó y los acarició por unos segundos.
Junto a Ian y Tadeo estuvo su familiar Giovanni Brizuela, de 8 meses, quien lógicamente no pudo salir corriendo hasta donde estuvo la Pulga pero sí estuvo presente en un momento por demás histórico.
