El entrenador de Peñarol de Mar del Plata, Sergio Hernández, expresó, tras dirigir su partido número 1.000 en la Liga Nacional de básquetbol, que en su vida deportiva ‘tuvo muchos maestros‘ que lo marcaron en su formación, y destacó especialmente a León Najnudel.

‘Tuve muchos maestros en mi vida, aprendí mucho de León. Me dejó tres conceptos: no hablar mal de la Liga, no hablar mal del básquet y ser generoso‘, dijo Hernández en declaraciones realizadas al programa Uno contra Uno, que se emite por AM570 Radio Argentina.

‘Oveja‘ Hernández dirigió su partido número 1.000 en la victoria que Peñarol consiguió anoche en el clásico marplatense ante Quilmes por 85-79.

‘No tengo tanta conciencia de que esto me esté pasando a mí. Formar parte de una lista donde hay pocos que jugaron 1.000 partidos es fuerte. No quiero que este récord quede sólo para mí, si no que sea para todos los entrenadores argentinos‘, agregó.

Hernández debutó como entrenador en la liga en la temporada 1992/93 cuando asumió la conducción técnica de Sport Club de Cañada de Gómez (Santa Fe), y desde entonces fue campeón de dicha competencia con Estudiantes de Olavarría, Boca Juniors y Peñarol de Mar del Plata.