El riojano Franco López se ha constituido en uno de los hombres más activos de la Agrupación Virgen de Fátima. Ayer, junto a su compañero Juan Gáspari dio luz a una fuga que marcó el destino de le etapa. Aparte, aprovechando sus condiciones de embalador, se impuso en la segunda meta bonificada, lo que le permitió ser uno de los dos hombres (el otro fue Rosas) en ganar posiciones en la clasificación general.

Sabe positivamente que su tarea en esta Vuelta es ayudar a que el equipo logre la mayor cantidad de premios posibles, por eso cuando hay metas sprinter, no duda en ponerse a disposición de Nicolás Naranjo para ayudarle a levantar los embalajes.

A su conjunto no le ha ido bien con la táctica de ganar bonificaciones para que, quienes actualmente marchan primero y segundo, Rosas y Escuela, no lleguen con un colchón de segundos a las etapas decisivas, por eso, así como ayer fue uno de los más activos, es de esperar que en la etapa del Colorado también ataque con el fin, no sólo de desgastar a los peones de los candidatos, sino también de ver qué pasa si queda arriba en alguna fuga.

Llegó a la Vuelta en muy buena condición física y, aunque está convencido de que en el ascenso al Colorado tendrá que ponerse a disposición de los escaladores de su conjunto, si tiene alguna chance la defenderá con mucha convicción.

Ganador de una Doble Difunta Correa, ha alternado temporadas de buen rendimiento con otras más opacas. Sin embargo, es un ciclista, que por prestaciones, muchos querrían tenerlo en su equipo.