Buenos Aires, 13 de marzo.- El sufrimiento de Crudeli comenzó rápido. Ante el espectacular gol de Lionel Messi que abrió la cuenta en los minutos iniciales se vio su primera reacción, tomándose la cabeza con las dos manos al tiempo que sus rivales de piso, fanas del Inter, comenzaban a celebrar.

Pero su momento crítico llega con el tiro de Niang en el palo, que poco después es seguido por el segundo gol de la estrella argentina. El verborrágico Tiziano se quiebra y no puede creer la mala suerte de los suyos: “¡Nooooooo, nooooooo, noooooo…!” repite sin cesar tras la ocasión perdida por el delantero africano, para luego caer en la depresión total.

“¡No es posible, no es posible…! Teníamos el gol y en la ocasión siguiente recibimos el segundo gol…, ahora con un tiro de Messi desde el borde (del área). No es posible…” Cuando Jordi Alba anota el cuarto tanto, ya todo es resignación. Barcelona ya estaba en los cuartos de final de la Champions League.