Alrededor de 10.000 argentinos tiñeron ayer de celeste y blanco la emblemática playa brasileña de Copacabana, con un "banderazo" en respaldo al seleccionado de Alejandro Sabella, que intentará hoy conseguir su tercer título mundial, tras 28 años de sequía, cuando se mida con Alemania en la final que se jugará en el Maracaná de Río de Janeiro.

Los simpatizantes "albicelestes", a través de las diversas redes sociales, se citaron a las 15 en el parador 4 de Copacabana, ubicado a sólo unos 200 metros del Fan Fest, en el que desde las 17 se transmitió el partido de Brasil contra Holanda, por el tercer puesto de la Copa del Mundo, algo habitual desde el inicio de la cita ecuménica.

Se trató de una muestra más del apoyo argentino en suelo brasilero. De hecho, se estima que alrededor de 100 mil argentinos estarán hoy en Rio de Janeiro, aunque solo una décima parte de ellos tendrá la chance de ver en el estadio el partido decisivo del torneo.

Una muestra de la locura que genera este encuentro ante los alemanes, en la reventa los hinchas argentinos estaban dispuestos a pagar hasta 75 mil pesos. En tanto, ya quedaron agotados los paquetes turísticos, con viaje en avión y entrada para la final incluida, que salían desde Capital Federal a un costo de 100 mil pesos cada uno.