Huracán cayó anoche 3-1 por penales ante Independiente Santa Fe, en Bogotá, y se quedó en la puerta de la gloria internacional, tras igualar 0-0 en el global, y así no poder sumar la Copa Sudamericana, lo que hubiera sido el primer título internacional de historia.

El Globo tuvo la primera aproximación a los pocos segundos del partido gracias a un error del rival: el arquero Robinson Zapata quiso salir jugando, Ramón Ábila se la robó y definió por arriba a menos de un metro del arco. Tras el aviso, el conjunto colombiano se despertó e intentó apabullar poco a poco a la visita, aunque sin encontrar un buen juego. Los jugadores de Independiente, quienes tuvieron que imponer las condiciones en su cancha, se fueron desalentando con la llegada del entretiempo, salvo en el final con un cabezazo de Wilson Morelo.

En el segundo tiempo, el conjunto dirigido por Eduardo Domínguez empezó a sentir el cansancio por la altura y esperó en el fondo con la intención de lastimar con alguna contra. Encima tanto Federico Vismara como Díaz estaban muy mal físicamente. El partido cayó en el abismo con el correr de los minutos por los nervios y porque ninguno tuvo ni un poco de luz para cerrar el triunfo. Cristian Espinoza y Yerri Mina tuvieron una de peligro para cada bando, aunque les faltó puntería.

En el alargue, Huracán e Independiente quisieron evitar los tiros desde los doce pasos, pero mantuvieron el cero. Encima a Wanchope se le salió la cadena y vio la roja en el final por un manotazo a Mina. En los penales, el conjunto de Parque Patricios no estuvo fino y dejó escapar la ilusión. Igualmente, fue un digno finalista y murió de pie. Le pincharon el Globo…