Francia, 2 de abril.- El Parque de los Príncipes fue el escenario del partido de ida de los cuartos de final de la Champions League, que protagonizaron el PSG y el Chelsea. Con la presencia de Ezequiel Lavezzi en el equipo de la capital francesa, los parisinos salieron a buscar a un adversario que mostró un esquema tan versátil como complejo.
Para este compromiso José Mourinho dispuso de tres centrales para ocuparse de la peligrosa ofensiva francesa compuesta por el "Pocho", Zlatan Ibrahimovic y Edinson Cavani. Sin embargo la fórmula se vio afectada a los 90 segundos de juego, dado que un flojo rechace defensivo le permitió al ex San Lorenzo abrir la cuenta. Con el 1 a 0 los de Laurent Blanc no se conformaron y continuaron con una actitud agresiva.
Con la comodidad del resultado parcial y la pasividad de los británicos, los dueños de casa se fueron relajando con el transcurrir de los minutos. Sin dudas, el exceso de confianza favoreció al representante londinense, que de a poco se fue adueñando del medio campo. Una escapada de Oscar y un mal cálculo de Thiago Silva generó que el duelo de brasileños concluya en penal a favor de la visita. Desde los doce pasos Eden Hazard no titubeó para anotar el 1 a 1. El belga esperó hasta el último instante para engañar a Salvatore Sirigu, quien fue a buscar el balón al palo opuesto.Además, antes de irse al descanso el hombre de La Louvière pudo revertir el marcador, pero el poste izquierdo del italiano evitó la conquista.
En el complemento, el PSG volvió a tomar las iniciativas del pleito. Un cabezazo de Lavezzi, que se fue apenas desviado, fue una advertencia de lo que sucedería más tarde. De tanto buscar, los de Laurent Blanc llegaron al 2 a 1 a través de la desgracia ajena: en un tiro libre David Luiz se tropezó con la pelota y convirtió contra su propia valla. Los desesperados intentos de Petr Cech fueron en vano y los franceses volvieron a sentir el aroma de la victoria.
Finalmente, cuando parecía que la lesión muscular de Ibrahimovic iba a afectar el rendimiento del elenco parisino, Lucas lo sustituyó de una manera notable. El brasileño se encargó de organizar las acciones ofensivas, empleando a su velocidad como principal herramienta. En tanto, el ingreso de Javier Pastore por el "Pocho" contribuyó para que la fiesta sea a lo grande. Si bien el ex Huracán estuvo sólo diez minutos en cancha, el volante los aprovechó a la perfección. En el epílogo del espectáculo encaró por el sector derecho de la defensa y desparramó toda su técnica para sentenciar el 3 a 1 definitivo.
Con el pitazo del serbio Milorad Mažić, el telón se bajó y la resolución de la llave es todavía una incógnita. Más allá de los dos goles de diferencia, la recuperación del sueco será determinante para la revancha que se disputará en Londres, el próximo martes. El boleto a las semifinales de la "Orejona" todavía no tiene dueño y hay dos aspirantes que pelearán por clasificarse entre los cuatro mejores de Europa.
