Más de la mitad de su vida estuvo vinculada al automovilismo y por eso su nombre es sinónimo de la pasión fierrera. Ayer cerca de las 7.30, a los 82 años, Antonio Meritello Lampasona dejó de existir físicamente luego de haber sufrido un accidente cerebrovascular la semana anterior que dejó su salud muy deteriorada. Sus restos serán inhumados hoy desde las 9.30, en el Cementerio de la Capital, luego de haber sido velado en la Cochería San José.
La gestión de Meritello de casi cuatro décadas como presidente de la Asociación Sanjuanina de Volantes (ASV) lo llevó a ser el dirigente de esta actividad más influyente en la provincia y también uno de los más reconocidos a nivel nacional. La ASV se fundó el 19 de noviembre de 1961 y Matraca, como lo llamaban sus cercanos debido a su forma constante de hablar, fue presidente desde el inicio de la institución. Su presidencia se dio casi sin interrupciones hasta el 2011 cuando delegó en su hijo, Ricardo, la conducción del club que maneja habitualmente el autódromo El Zonda-Eduardo Copello. Antonio fue justamente un punto clave en la creación de la ‘Quebrada rugiente’ debido a sus conversaciones en la década del ‘60 con el ministro de Obras Públicas de la provincia, el ingeniero Montes Romani. Así, el 8 de octubre de 1967 se inauguró el Autódromo sanjuanino y su nombre quedó emparentado para siempre con semejante obra.
Pilotos de la categoría como Juan María Traverso lo supieron elogiar más de una vez. Incluso, el reconocido mecánico Oreste Berta afirmó muchas veces en la década del ‘90 que ‘’vengo a San Juan por la calidad del autódromo y por mi afecto con Antonio’’.
Igualmente, Meritello también tuvo otros cargos dirigenciales a nivel deportivo. El más recordado fue su paso por la presidencia de Atlético de la Juventud antes de la fusión del club para convertirse hoy en Atlético de la Juventud Alianza. Además, fue vicepresidente del Club Amancay, ligado meramente al golf.
En su juventud, Meritello se destacó como basquetbolista del club Estrella e incluso integró varios años la selección sanjuanina. Ya retirado, despuntaba el vicio jugando en Inca Huasi con sus antiguos compañeros y algunos rivales.
Fuera del plano deportivo, en la década del ‘80 tuvo el cargo de jefe de la Policía de San Juan. También resultó encargado del Departamento de Hidráulica y su labor resultó importante en la creación del Dique de Ullum.

