Mientras Nigeria se jugaba el pase a octavos contra Argentina, John Obi Mikel casi que "se jugaba la vida" en un partido completamente diferente. Es que mientras se encaminaba al encuentro junto a sus compañeros, el capitán de las Águilas Verdes se enteró que su padre había sido secuestrado.

 

Según el propio jugador, la noticia llegó a él a través de un familiar, que a su vez le propició el teléfono de los captores. "Recibí una llamada cuatro horas antes del inicio para contarme qué había pasado. Me dijeron que matarían instantáneamente a mi padre si informaba a las autoridades o se lo contaba a alguien", comentó el delantero a "The Guardian", diario inglés.

 

Precavido, Obi Mikel no difundió la noticia ni a sus compañeros, ya que "no quería suponer una distracción para el equipo". Incluso disputó el encuentro. "Jugué mientras mi padre estaba en manos de bandidos. Tuve que suprimir el trauma. Estaba emocionalmente angustiado y tuve que tomar una decisión sobre si estaba mentalmente listo para jugar. Estaba confundido. No sabía qué hacer pero, al final, supe que no podía dejar ‘tirados’ a 180 millones de nigerianos. Tuve que apartarlo de mi cabeza e ir a representar a mi país primero", admitió.

 

Al igual que en 2011, el desenlace de la captura fue positivo. Y si bien el padre del jugador de Tianjin TEDA fue liberado el lunes por la tarde, actualmente se encuentra internado por la tortura que recibió durante el proceso.

 

Por su parte, el futbolista internacional Amine Harit, de 21 años, será juzgado a partir del próximo 11 de julio por "homicidio involuntario" tras atropellar a una persona el pasado fin de semana en la ciudad de Marrakech, en el sur de Marruecos.

 

Según informaron a Efe fuentes cercanas a la investigación, Harit compareció hoy ante el fiscal de Marrakech, que decidió acusarlo de "homicidio involuntario" por haber causado la muerte de una persona en un atropello con su coche la noche del pasado viernes.

 

La primera vista del caso se celebrará el miércoles 11 de julio, y las fuentes no aclararon si seguirá privado de su pasaporte ni cuáles serán las medidas cautelares para evitar el riesgo de fuga.

 

 

 

 

 

El portal noticioso hespress.ma asegura que el internacional marroquí quedó en libertad condicional tras el pago de una fianza de 10.000 dirhams (unos 900 euros).

 

El accidente fue recogido ampliamente por los medios marroquíes que publicaron fotos del vehículo dañado y de la víctima, así como se hicieron eco del estado psicológico del jugador tras el accidente.

 

Aseguraron también que el caso del centrocampista del Schalke 04 ha sido seguido de cerca por el club alemán y por la Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF).

 

Estos medios se han hecho eco de una supuesta negociación entre el entorno de Harit y los familiares del joven fallecido para llegar a un "acuerdo amistoso" que evite el juicio al futbolista.

 

El centrocampista del club alemán se trasladó a Marrakech de vacaciones tras haber participado junto a la selección marroquí en el Mundial de Rusia, que quedó eliminada en la fase de grupos tras perder con Portugal e Irán, y empatar con España.

 

Por último, la eliminación de Dinamarca le trajo más de un dolor de cabeza a Nicolai Jörgensen, quien falló un penal en la definición de octavos de final ante Croacia y encima tuvo que soportar amenazas e injurias en las redes sociales, luego de un posteo en Instagram que debió borrar de su cuenta tras el final de su participación en la Copa del Mundo de Rusia.

 

 

 

 

En los comentarios de su mensaje aparecieron comentarios ofensivos que dicen "muerte a Jörgensen" o "lo arruinaste todo". Incluso, la federación tuvo que salir a poner un freno a la situación. "Esto es totalmente inaceptable e indecente. Lo denunciaremos a la policía para parar esta locura", señaló en un comunicado.