Los cascos blancos los diferencian de las otras divisiones de la Policía de la provincia que realizan su trabajo montados en motocicletas. El cabo primero Mariano Rodríguez y el agente Marcos Jofré fueron en quienes declinó la fuerza la tarea de colaborar en la carrera. Las motos, denominadas “Aguilas” dentro de la división fueron las número 11 y 15. Ambos tienen experiencia de sobra en el terreno, Rodríguez, vecino de Pocito, lleva 18 años cuidando al pelotón. Jofré, de Santa Lucía, también ha trabajado en varias ediciones de carreras como la de ayer.
“A nosotros se nos complica más el trabajo en las arterias de zonas urbanas que en la ruta, porque alguna gente no tiene idea que se corre una carrera y les cuesta aceptar las ordenes de correrse al costado”, confió Rodríguez.
Este Giro del Sol es la primera carrera de la temporada en la que las motos de la Policía de la provincia acompañan en todo su recorrido. Contar con ellas tiene un costo que algunos clubes no quieren asumir por entender que “es caro”.
La pregunta del millón es: ¿No será más caro tener que afrontar una demanda si existe algún accidente con pérdida de vidas?, cosa que en una actividad como esta no es moneda corriente, pero que muchas veces ha ocurrido.
Posiblemente la situación pase por hacer una solicitud federativa para contar con el apoyo en cada competencia de un aporte tan importante como vital. El dicho dice que “el que no llora no mama”. Entonces, ¿que hay que esperar?