El nadador argentino Matías Ola completó en Tánger la tercera etapa de su proyecto de unir el mundo a nado, que consiste en nadar entre los distintos continentes para “llevar un mensaje de paz y solidaridad entre los pueblos”.

Ola, que dio ayer una conferencia de prensa en la Embajada de su país en Rabat para explicar su proyecto, nadó el pasado sábado en un tiempo de 4 horas y 4 minutos la distancia que separa Tarifa, la punta sur de Europa, de la costa tangerina, la punta Norte de África.

Asistido por la Asociación de Cruce del Estrecho de Gibraltar, que puso a su disposición un barco guía que precede al nadador y una lancha de asistencia, Ola necesitó 13.200 brazadas para cubrir los 15 kilómetros que separan los dos continentes.