Los episodios se repiten cada fin de semana. El viernes por la noche, el encuentro entre Desamparados y Del Bono no pudo terminar debido a incidentes que se desataron tras el agónico empate del Bodeguero. La lamentable imagen es una costumbre que se repite cada fin de semana en las distintas canchas del fútbol sanjuanino, ya sea en la Primera División, la Primera B Local, Inferiores, futsal y hasta en el fútbol femenino. En lo que va en el mes de abril, sucedieron al menos cuatro episodios de violencia en el fútbol sanjuanino. La cifra pareciera ser un alerta para que la Liga Sanjuanina de Fútbol tome cartas en el asunto.

El viernes por la noche y por la fecha 13 se midieron Desamparados y Del Bono. El encuentro lo ganaba Desamparados por 2-1 pero como había estaba suspendido durante varios minutos por un corte de energía eléctrica, el árbitro Montero adicionó y en tiempo de descuento Gerardo Morales anotó el 2-2 para el Bodeguero. Los futbolistas visitantes salieron a festejar el empate justo donde se encontraba el grueso de la hinchada de Sportivo. ¿Qué pasó? Al parecer el excesivo festejo de los futbolistas que incluyó algunos gestos obscenos hacia la hinchada local, provocó que los hinchas respondieran tirando objetos contundentes -serían los restos de pirotecnia que habían tirado minutos antes-, al campo de juego. Incluso dos futbolistas cayeron al campo de juego manifestando golpes. Si bien al encuentro le restaban algunos minutos, hasta que el médico Gabriel Navarro ingresó al campo de juego, ya pasadas la medianoche, el árbitro terminó decretando el final del encuentro. Ese episodio en Puyuta que involucró a hinchas de Sportivo con futbolistas de Del Bono es el cuarto en lo que va del mes.

El fin de semana anterior San Juan había tenido dos lamentables episodios en canchas de Peñarol y López Peláez. En Chimbas y por el Torneo Regional Juvenil entre Peñarol y San Martín de Ulapes de La Rioja, el encuentro entre los pibes de categoría Sub-17 terminó en batalla campal. Lo más preocupante de todo es que los protagonistas de la gresca fueron los propios futbolistas, chicos de 17 años. Los incidentes se desataron en el minuto 43 del complemento cuando el seleccionado riojano puso el 1-1 ante el Bohemio. Los equipos se cruzaron a golpes de puños y patadas y todo quedó registrado en videos de los presentes. 

Ese mismo fin de semana, otro lamentable hecho sucedió en cancha de López Peláez en Alto de Sierra, el local recibó a Villa Obrera. Los incidentes se desataron una vez finalizado el encuentro correspondiente a la12da fecha del Torneo de Invierno. López, que ganaba el partido cómodamente por 2-0, terminó jugando con ocho jugadores. A las tres expulsiones se sumaron los 12 minutos adicionales, que le permitieron al conjunto visitante igualar el marcador. Cuando terminó el partido los fanáticos locales esperaron la salida del plantel visitante que, por alguna falla del operativo policial, se dio así. Los hinchas se abalanzaron sobre sus rivales con pedradas y botellazos. Fuentes policiales informaron que ocho futbolistas fueron trasladados al Hospital Rawson, seis de ellos producto de golpes y otros dos heridos con arma blanca, incluso uno de ellos sufrió un corte en la parte superior de uno de sus ojos. La Liga Sanjuanina en la semana que pasó decidió suspender provisoriamente la cancha de López Peláez debido a los incidentes provocados por los hinchas que sin dudas repercutirán en las arcas del club.

 
 

Las cifras sorprenden si se tiene en cuenta otros encuentros en lo que va del año que también terminaron manchados por la violencia. Sin dudas el más resonante en lo que va del año fueron los sucedidos en Villa Krause y por el Torneo Regional Amateur entre Unión y San Martín de Mendoza. El encuentro que ganó el Chacarero mendocino y lo clasificó a la final por el ascenso, terminó con bochornosos incidentes por parte de los futbolistas de Unión contra el árbitro del encuentro Mauricio Martín.

Como era de esperarse las sanciones por parte del Tribunal de Disciplina del Consejo Federal no tardaron en llegar: multa económica, durísimas sanciones a futbolistas (desde 10 fechas hasta un año), suspensión del campo de juego por un año y la inhabilitación de poder jugar torneos nacionales, en este caso sin chances de poder clasificarse al Regional Amateur que comenzará en octubre próximo. Pero si bien varios de los futbolistas ya cumplieron con esa sanción (la de menos de 10 fechas), hace unas semanas la dirigencia de la Liga Sanjuanina intervino ante la AFA para levantar la sanción tanto a futbolistas como así también para que el Estadio 12 de Octubre vuelva a estar habilitado y lo consiguió. Ahora van por más porque se espera que el Consejo Federal apruebe a Unión para poder disputar el Regional. 

Y así como esos hechos más resonantes, hubo más: se destacan también los incidentes en cancha de Alianza entre el Lechuzo y San Martín por el torneo local en enero pasado, un enfrentramiento entre jugadoras de Sportivo Picón atacando al árbitro en un encuentro contra Desamparados por el certamen femenino, el duelo entre Recabarren y Aberastain, el encuentro entre Unión y Desamparados en cancha de Juventud Unida en el Médano de Oro, entre otros. 

En la mayoría los incidentes comenzaron con conductas desde dentro del campo de juego que terminaron recalando en las tribunas. ¿Qué medidas tomará la Liga? Nadie lo sabe pero los talleres dictados por profesionales de la psicología el año pasado cuando el fútbol se suspendió debido a la violencia, está a la vista que no alcanzaron. Las sanciones parecen no ser suficientes para frenar la ola de violencia que se repiten los fines de semana en los distintos escenarios de la provincia y que cada vez más terminan manchando al fútbol.