¿Alguien dijo que ya están para el retiro? Martín se despachó con el primer gol. Román, con el segundo. Para ganar, como debe ser. En este caso, a un insípido Argentinos Juniors. Pero, lo más importante, justo una semana antes del Superclásico ante River. Ese que todos quieren jugar y que estos dos ya llevan varios.

Palermo y Riquelme, con sus años a cuestas, demostraron ayer que siguen vigentes. Que, con sus problemas de lesiones o de merma futbolística, pueden aparecer un instante y cambiar el rumbo de un partido. De cualquiera. Como pasó ayer.

El técnico Falcioni los tiene en cuenta pese a cualquier cosa. A Palermo, que estuvo ausente en el gol durante muchas fechas, lo sigue bancando como titular. Priorizándolo sobre la nueva sangre (Viatri). A Riquelme, que partido a partido va buscando su mejor forma física, metiéndolo donde él sabe jugar: De enganche. Lo que implica mandar al banco de suplente a un hombre de su palo: Erviti.

Y los dos "veteranos" le están cumpliendo. Ayer, Martín, siempre atento en su posición de goleador, encontró un rebote del arquero rival y, agachándose, metió su cabeza para anotar el primero. Y Román, minutos después, aprovechó de su fina pegada para clavar el segundo, desairando al arquero que pedía un tiro indirecto, para justificar su estatismo.

Al partido ante Argentinos los dos ídolos lo terminaron mirando desde el banco. Lógicamente Falcioni los estaba cuidando. Palermo estuvo casi mil minutos sin convertir pero ya lleva tres partidos haciéndolo. Riquelme se mejora y arma a sus compañeros. Los dos están listos para una batalla sensacional como la que se viene el domingo. Y justo cuando el River de "JJ" no está bien de ánimo. Que ayer perdió y otra vez está complicado con su promedio.

Palermo y Riquelme. Juntos siguen sumando. Los hinchas se relamen pensando en la que se viene a la vuelta de la esquina.