La generación dorada del básquetbol se adueñó con sacrificio del clásico sudamericano sobre Brasil al que venció por 82-77 y se metió en las semifinales del torneo. Ahora Argentina tiene doble chance de lograr medalla, la primera será mañana, cuando se mida con Estados Unidos desde las 17 (hora argentina), un rival que parece inaccesible. Si gana pasará a la final y se asegurará, al menos, la medalla plateada. Una derrota con los estadounidenses lo dejará con la posibilidad de pelear la presea del bronce que deberá disputar con el perdedor de España y Rusia.
Manu Ginóbili fue figura con apariciones importantes en los momentos puntuales y necesarios, cuando Argentina se puso al frente en el tercer minuto del segundo cuarto y cuando Brasil se le puso a distancia de un triple sobre el final del partido.
Pero también los NBA Luis Scola, autor de 17 puntos, y Carlos Delfino en la primera mitad, con 16 -igual cantidad que metió Ginóbili- apuntalaron al equipo.
Argentina sufrió los goleos de Marcelinho Huertas, autor de la mitad de los puntos del primer cuarto que terminó en favor de Brasil 26-23, y de Leandrinho Barboza, en la última parte. Ambos resultaron los goleadores máximos del partido con 22 puntos cada uno.
Tras el primer cuarto, Delfino, Scola y Ginóbili fueron parejos, pero sobresalió el escolta santafesino en el goleo y con Ginóbili aportando en los rebotes, hasta ponerse 32-30 por primera vez en la final arriba en el marcador y llegar al final de la primera mitad 46-40.
El tercer cuarto fue el mejor, porque Marcelinho quedó anulado bajo el tablero y también Thiago Splitter. Fue pura garra argentina, y si bien no fue un juego pulido y vistoso, fue de fuerte defensa. Allí Argentina sacó la mayor ventaja con trece puntos (62-49) y terminó con un 64-54 en su favor.
El último cuarto es donde apareció Leandrinho a complicar y Nené poniendo el cuerpo, aunque muchas veces torpemente, dejando la pelota en poder argentino, como cuando Ginóbili fabricó una falta en momentos en que Argentina se veía en figurillas.
Cuando una falta de Nené puso a Scola en la línea y encestó los dos, Argentina volvió a tomar vuelo y pese a dos fallas, Brasil no alcanzó a descontar los siete que le había vuelto a sacar la legión dorada, que otra vez está en carrera por una medalla.

