Los finales de etapa y la Vuelta se disputan, como dice el dicho, ‘a cara e’ perro‘, pero durante el transcurso de la competencia, la solidaridad entre ciclistas se pone de manifiesto en distintas circunstancias.

Partiendo de la base que entre corredores del mismo equipo le dan la bicicleta al compañero mejor ubicado, porque ese gesto puede salvar la carrera. Y ante la disyuntiva que una movilidad auxilio sólo puede abastecer a los de su equipo. Se dan circunstancias en las que algún corredor no tiene agua, su auto no llega y siempre aparece algún adversario para convidarle un trago o refrescarlo. El ‘hoy por ti, mañana por mí‘, los hermana en las aciagas tardes donde van dejando la piel a medida que disputan la carrera.