Unión sigue sin encontrar su juego, esquema y forma de salir de un bache en el que anoche estuvo inmerso durante gran parte del partido. Perdido y sin juego grupal, Gimnasia y Esgrima de Mendoza fue siempre el que tuvo la iniciativa, el que apostó a ganar y el que desperdició todo lo que tuvo para darle respiro a un Unión que sumó un punto de oro por cómo se dio el partido y porque tuvo en su arquero Mauricio Agnello en su gran salvador y figura para que todo terminara 0-0.
Regaló un tiempo, reaccionó en el complemento y terminó replegándose para sacar un empate que lo bajó al tercer lugar de la tabla. Y si bien hoy es el mejor sanjuanino de los 4 que compiten en el Argentino B, su rendimiento viene de mayor a menor y buscar una pronta salida es lo primordial para encarar las 9 fechas que restan con la mística que ésta institución está acostumbrada y es lo que comentó tras el empate su técnico Víctor Hugo Cabello, quien en su vuelta al club sigue buscando el equipo ideal.
Anoche cambió el sistema y se paró con tres en el fondo. Formación que Gimnasia supo explotar y así le llegó con comodidad y en reiteradas oportunidades, siendo en su mayoría de peligro y con remates francos al arco de un seguro Agnello.
Unión ofreció poco, sus individualidades estuvieron muy intermitentes y separadas, mientras los dirigidos por Magistretti presionaron, ganaron, crearon y llegaron. Los mendocinos hacían la combinación ideal mientras Unión observaba y no oponía resistencia.
En el inicio Anzorena lo tuvo con dos tiros libres. A los 11′ desbordó Pistone erró en la definición. En la siguiente Lucero hizo la individual para meter un tremendo remate en el palo. Luego Anzorena le pegó y Agnello tapó. Iban 36′ y Gimnasia no detenía su ritmo y profundidad, era dueño de todo y merecía ir ganando, aunque otra vez el arquero Azul contuvo el intento de Lucero.
Unión no tenía presencia en el medio ni con Pacheco ni Silvio Molina que no podían ante el agobio de Gimnasia. Sin embargo casi se va al descanso arriba cuando a los 43′ el "Chori" Sosa estampó la pelota en el travesaño.
Llegó el entretiempo y consigo el respiro que Unión necesitaba para poner su cabeza en frío. Así fue que para el segundo parcial cambió su actitud, se paró mejor, opuso resistencia, equiparó las acciones y tuvo sus oportunidades cuando Alfredo Molina creó. Como pasó a los 11′ cuando habilitó a Pérez para dejarlo frente al arquero y la pelota que se fue cerca del palo. Y 2′ después se la sirvió a González que la desperdició.
Pero Gimnasia en cada llegada siempre estaba cerca, lo mostró a los 24′ con la enorme estirada de Agnello para desviar el remate de Clavijo. El último cuarto de hora llegó, ambos se quedaron con 10 y se dieron cuenta que lo podían perder, se resguardaron y así el empate final llegó, con mejor sabor para el dueño de casa.

