Lo tenía que ganar y lo ganó. Su triunfo salió sufrido pero, por lo que hizo en el primer tiempo, lo terminó justificando. Estudiantil no está muerto ni mucho menos. Derrotó 5-4 a Valenciano, demostrando que lo que le había pasado en el primer partido había sido sólo un paso en falso. Eso sí, anoche tuvo que sufrir a gota gorda para ganar esa revancha que necesitaba. Es que el equipo de La Barraca la luchó hasta el segundo final y hasta lo tuvo en jaque. Ahora la final del Apertura del hockey sobre patines sanjuanino tendrá su choque decisivo mañana, a las 21, en el Cantoni, si es que hoy se confirma el escenario.
Anoche, en cancha de Concepción, en la Villa Mallea (donde Valenciano hizo las veces de local) salió un partido con tiempos distintos. El primero, por ejemplo, dejó en claro que el Verde estaba dispuesto a dar vuelta la historia. En base a una prolija marca y mucha presión se adueñó del campo y de la bocha y terminó por justificar el 3-0 con el que se fueron al descanso.
El Verde rompió el tablero antes que el reloj marcara los dos primeros minutos. Fue Babick, el mejor jugador de esa fracción, el que la mandó al fondo. Valenciano sintió el golpe. Intentó equilibrar pero la presión rival no le dio espacios. Y Estudiantil fue efectivo en sus contras. Hizo dos más. Farrán (con un tiro cruzado) y Zabala (con una exquisita definición). Todo parecía encaminarse para una cómoda victoria Verde. Simplemente porque Valenciano parecía no tener respuestas.
Pero en el complemento, la historia cambió. Es que Valenciano salió mucho más decidido. Pese a que el Colo Farrán (otra de las figuras) elevó la cuenta a 4-0, lo de Valenciano fue heroico. Tanto que impensadamente llegó al empate cuando se cumplían los 20′ (goles de Serafini, Garcés, Gómez y Romero). Pero el Verde, pese al enojo con el arbitraje, sacó pecho y volvió a sacar la diferencia en su favor (gol de Diego Olaya) y ya no hubo tiempo para más.
Estudiantil ganó un partido duro. Fue merecido porque lo buscó desde el principio, porque mejoró totalmente lo que dio en el primer choque, y dejó ahora todo desde cero. Mañana será la hora de la verdad.

