Uno, Alianza, no tenía triunfo alguno en su cancha y lo necesitaba. El otro, Unión, llegaba entonado producto de los tres juegos ganados en igual cantidad de partidos. Condimentos extras para un partido que rompió rachas y dejó al descubierto que con estrategias y analizando en profundidad al rival se lo puede vencer con justicia. Tal cual resultó el triunfo de Alianza por 2-0, correspondiente al interzonal, para ponerse segundo en la zona F del Argentino B. Mientras que el de Villa Krause mantuvo el liderazgo de la zona G pese a la derrota.

Que haya triunfado el lechuzo tuvo mucho que ver con el planteo de Piozzi, quien le cortó todos los caminos a Unión, le quitó la pelota, presionó en el medio y fue anulando a los organizadores azules con el trajinar de Galletti y Amaya, sumado a la velocidad de Pérez y Galán en el ataque.

Pero ello apareció tras el gol de Martín Galletti, a los 22 del período inicial, dado que antes en esa lucha de poderes Pacheco exigió a Biasotti y Guerra contestó pero el Tato González respondió.

Aunque el declive cayó a los 22′, cuando Pérez metió la diagonal y Galletti sacó un tremendo zurdazo para romperle el arco a Biasotti, poner el 1-0 y comenzar a dominar con criterio el encuentro.

Entonces no sorprendió que Galán lo tuviera de cabeza y que Pacheco exigiera con un disparo cruzado. No obstante la infantil pelea entre Gómez y Pacheco, no hizo más que dejarlos a los dos con 10. Allí fue el Lechuzo el que ganó, porque Brombale tuvo que defender y el medio campo local tuvo dominio de balón.

Encima, apenas se inició el complemento, Galván lo tocó a Galán en el área y el jachallero Pérez puso el 2-0 de penal para cerrar el pleito, porque pese a que Cabello hizo cambios ofensivos, el nerviosismo era más e hilvanar una jugada colectiva era muy dificultoso. Encima Santiago Ceballos vió la roja.

Estaba sellado, la ‘mente brillante’ de Piozzi para analizar al rival dio resultado y cosechó el primer triunfo en el Centenario y encima dejó sin invicto a Unión.