Son esas derrotas que duelen. Esas caídas que golpean demasiado porque había tanto en juego que caer así, con más pena que gloria cuando el pasaje a los Cuartos de Final del Federal A estaba solamente a un paso, pega duro. Es que la noche de sueños que quería vivir Unión se transformó en una de pesadilla por el mismo Unión que equivocó todos los caminos para conseguir clasificar y terminó sumido en su propia impotencia frente a un rival como Juventud Antoniana de Salta que con oficio, orden y concentración, le terminó ganando por 1-0 para dejarlo afuera de esta serie decisiva de la temporada.
A Unión, le bastaba con empatar pero no supo cómo remontar un parcial adverso que lo golpeó demasiado tal vez por el momento en el que Nicolás Monje le convirtió el único gol del partido. Pero antes, en los primeros 45’ de juego, Unión nunca puso la pelota al piso, nunca buscó por los costados, se fue entregando al juego del pelotazo para los gigantes Gaviglio y Palacios Alvarenga pero favoreciendo la tarea defensiva de un Antoniana que con espacios metió algunas contras antes de su gol con Ibañez como protagonista principal. A los 5’ hubo un claro penal para Unión que el árbitro Acosta ignoró pero luego de eso, el ataque Azul se fue entibiando y empezó a entregar espacios peligrosos. Ibañez a los 20’ ganó por el sector de Olivari, metió el centro atrás y cuando llegó Iturrieta solito, la pelota se estrelló en el travesaño. Se salvó Unión pero no se despertó. Parecía que se moría el primer tiempo con el empate pero otra vez Ibañez desbordó, juntó a Olivari y a Estrada que lo dejaron ganar la cuerda y metió la asistencia para la llegada solitaria de Monje que abrió el marcador y cerró el primer tiempo.
En la segunda parte, Unión recuperó algo de juego con el ingreso de Molina, asociandose con Muñoz y más tarde con Quiroga pero careció de la profundidad necesaria como para empatar la historia. Eso si tuvo una clarísima a los 19’ cuando desbordó Terrero, metió el centro atrás y Quiroga reventó el palo del arco de Lencina. Fue la más clara pero no fue gol y eso le pasaría facturas a Unión que entró en la zona de la desesperación. Ya faltó lucidez y fue centros y más centros para que Cárdenas y Ramadán sacaran todas de frente. Así, lentamente se fue apagando la ilusión del Azul de llegar a un empate a esa hora milagroso que cambiara la historia de una noche que parecía de sueños y terminó en pesadilla.

