El enojo generalizado de todo Rosario Central, reflejaba el fastidio con la terna arbitral encabezada por Diego Ceballos, que sin dudas, interfirió en el desenlace del encuentro que terminó en triunfo y coronación ante Boca Juniors. En algunas jugadas las decisiones de la terna arbitral fueron acertadas, pero en otras -la mayoría- fueron mal sancionadas.
El mal accionar comenzó a los 4’ cuando el defensor de Boca, Daniel Díaz le había cometido falta a Marcelo Larrondo dentro del área grande pero sorpresivamente el árbitro cobró falta en ataque y amonestó al mendocino. A los 37, cuando Marco Ruben cabeceó para poner la pelota arriba y a la izquierda de Agustín Orion tras un tiro libre de Franco Cervi desde la derecha, el gol fue anulado por recomendación del asistente Marcelo Aumente, quien consideró que hubo posición adelantada de Larrondo, pero el ex Desamparados no llegó siquiera a rozar el balón. Como consecuencia de ese episodio, fue expulsado Coudet por los reclamos con insultos incluidos. En la segunda parte, Ferrari lo derribó a Peruzzi un metro afuera del área y Ceballos incurrió en un error gigantesco y cobró el penal inexistente. Encima, en el gol de Chávez, se dio una situación similar a la del gol anulado, pero esta vez el off side no fue cobrado. En definitiva, tal como dijo alguna vez Maradona, la pelota anoche si se manchó.

