Ayer por la tarde volvió la calma al plantel del Sportivo Juan B. Del Bono. Es que tras paro en la práctica del miércoles del plantel que milita en el Argentino B por el atraso en el pago del sueldo y la inmediata respuesta de su presidente, Luis Salcedo Garay, que amenazó con rescisiones de contratos, los jugadores volvieron a las prácticas pensando únicamente en el encuentro del domingo ante Gutiérrez de Mendoza, por la 9na fecha de la Segunda Fase del Argentino B.

La deuda que según fuentes del plantel era de dos meses, molestó seriamente al presidente bodeguero, quien manifestó que sólo se le adeudaba al plantel el mes en curso que había vencido el 15 de abril. “Son nueve días de atraso, por eso me molestó la actitud que tomó el plantel. Parece que los malacostumbré”, sostuvo el presidente apenas conocida la medida de fuerza de sus jugadores. Salcedo también le manifestó a este medio, que la deuda no se saldaría por lo menos hasta este fin de semana, por eso en caso de continuar con la medida del paro le había advertido al entrenador, Carlos Cuenca, que desistiera de los jugadores que no entrenaran y que tuviera en cuenta a los futbolistas del Oficial local.

Por eso ayer los jugadores dieron un paso atrás y se presentaron al entrenamiento en la Esquina Colorada y así se pusieron a trabajar pensando en el encuentro ante el Celeste mendocino. Se trata de un encuentro que resultará vital por las aspiraciones del Bodeguero de clasificar a la próxima instancia.

Para ese choque, que se disputará el domingo a las 16, Cuenca podrá contar con el retorno de Hernán Muñoz. El ex Trinidad ya está en condiciones de jugar y será una buena alternativa para el conjunto de la Esquina Colorada que viene de vencer a Sarmiento, de Leones, el fin de semana pasado.

El plantel realizó trabajos tácticos y después Cuenca dispuso algunos minutos de fútbol reducido. Recién hoy llegará la práctica formal de fútbol donde comenzará a definir los nombres que saldrán de arranque el domingo. La chance de clasificar todavía está intacta. Con la tranquilidad y la unión de su plantel, el Bodeguero sabe que se juega su carta más importante y eso no es poca cosa.