Martín Palermo, a los 35 años, tuvo una noche cordobesa de sueño, porque jugó de titular durante 57 minutos en el seleccionado argentino, portó el brazalete de capitán, le hizo dos goles a Ghana, se retiró ovacionado por el público y se ganó un lugar para acompañar a Lionel Messi en los dos cotejos cruciales por una plaza en el Mundial de Sudáfrica 2010.

El Titán pagó con creces la confianza que depositó en él Diego Maradona, ya que para satisfacción enorme del seleccionador batió al arquero africano valiéndose de un remate de primera y de un cabezazo cruzado.

Por eso, como mínimo el experimentado artillero xeneize estará en la lista para los cotejos calientes ante Perú y Uruguay, aunque los dos gritos en el Estadio Olímpico lo ponen en carrera para pelear por compartir la fórmula ofensiva con Lionel Messi.

Palermo arrancó encendido y en los primeros minutos tuvo dos chances con dos cabezazos. Después, otra cabezazo que se fue alto tras centro de Insúa. Pero, el primer gol llegó tras un zurdazo, en combinación con Monzón. Y el otro sí fue de cabeza, bombeado, aprovechando la asistencia de Insúa. Después, la ovación de la gente al salir de la cancha. Diego ya eligió al delantero y lo sacó para cuidarlo. Se vienen los partidos claves de la selección.