El ciclista belga Wouter Weylandt murió ayer como consecuencia de una caída sufrida en la tercera etapa del tradicional Giro de Italia, según confirmó el médico oficial de la competencia, Giovanni Tredici.

"Weylandt ha sido víctima de una caída que estamos tratando de reconstruir. Hemos llegado rápidamente y estaba ya inconsciente. Sus condiciones eran ya muy comprometidas, hemos intentado reanimarle durante 40 minutos, pero no había nada que hacer", dijo Tredici.

Precisamente el médico Giovanni Tredici dijo que "en 29 años en el ciclismo jamás había visto la muerte de un corredor en la carretera. Cuando llegué estaba muerto. El golpe la causó la muerte instantánea, estaba sangrando mucho, con pérdida

de masa encefálica", explicó.

Los médicos trataron de reanimar en vano en el lugar del accidente a Weylandt, de 26 años, que cayó de cara a falta de 25 kilómetros para el final de etapa en el descenso del Passo del Bocco. La televisión mostró al joven tumbado sobre el asfalto, inconsciente y rodeado de un charco de sangre. Medios italianos y belgas informaron que el corredor golpeó la pared con el pedal derecho en un tramo de carretera estrecha y salió volando 20 metros.

El español Jorge Azanza (Euskaltel Euskadi) se mostró impresionado tras observar al belga tendido en el asfalto tras sufrir la caída. Azanza, quien también se vio afectado por una caída un kilómetro antes de donde se produjo el fatal desenlace, comentó: "Me caí, me levanté y luego vi a Weylandt en el suelo. No he querido ni mirar", señaló. El ciclista de la escuadra española señaló que el Passo di Bocco es un puerto "bastante peligroso", por donde estaban bajando "muy rápido", de ahí que se produjeran múltiples caídas.

La Fiscalía de Chiavari ya anunció una investigación para aclarar las causas de la caída mortal. El fiscal Francesco Brancaccio permitió el traslado del cadáver y ordenó una autopsia en el hospital de Lavagna.

Por su parte, el español Pablo Lastras, del equipo Movistar, señaló tras conocer el fallecimiento del belga Wylandt que "es algo que se veía venir. Es una pena y es hora de que hagamos algo por dignificar esta profesión. Es algo que se veía venir y esta mañana (por ayer) lo había hablado con varios periodistas", dijo Lastras. Y agregó: "Había muchas curvas peligrosas y ni siquiera había una mínima señalización o un bandera amarilla indicándolas. No sé dónde ha sido la caída, y si ha tenido algo que ver, pero cualquier elemento de seguridad brillaba por su ausencia", agregó.