La dureza de las rutas europeas comenzó a hacer estragos en las piernas de los ciclistas argentinos que participan del Tour de Rumania, cuya primera etapa se disputó ayer, entre Sibiu y Balea Lac. Fueron 162,5 kilómetros con un trazado montañoso que atomizó al pelotón dejando a los ciclistas del seleccionado argentino muy lejos, el mejor clasificado de todos fue Mauro Agostini que culminó en la posición 86 a 20m55s del croata Radoslav Rogina (Adria Mobil) ganador del parcial con un tiempo de 4h12m19s, a un promedio de 38,570 kilómetros por hora.
Tan complicado fue el parcial para los argentinos que el joven pocitano, dejo un pensamiento en su perfil de Facebook: “Hay cosas que el dinero no puede comprar, como, por ejemplo, un par de piernas”.
El tour rumano es una competencia que se destaca por tener recorridos permanentemente quebrados por las montañas y que pone a prueba los físicos y el carácter de los ruteros que lo afrontan.
La segunda etapa, a correrse hoy entre Sibiu y Paltinis tiene una distancia de 160,4 kilómetros y cuenta con dos ascensos importantes, el Alto de Jina (a los 102 Km) y la llegada escalada a la estación de Paltinis.

