Es el día. Es hora de corona en el fútbol de la Liga Sanjuanina porque a las 17 -finalmente- Sportivo Peñarol y Sportivo 9 de Julio se jugarán el título de la temporada 2014 en el máximo círculo del fútbol de la provincia, en un apasionante mano a mano que los encontrará iguales en esta revancha. Hace siete días, 9 de Julio no pudo hacer pesar ese plus que implica ser local porque en el Este no encontró los caminos para quebrar la solidez con la que Peñarol le planteó ese juego. Esa es historia pasada. Hoy, en Chimbas, la propuesta es otra para los dos. Para Peñarol será el momento de jugarse el resto porque de local, toda la obligación será suya. El Bohemio hace 8 temporadas que no puede coronarse como el mejor de San Juan y hoy va por ese desafío ante su gente. Para 9 de Julio, la presión no es la misma pese a que pelea por el título porque siendo visitante, podrá jugar con la ansiedad del dueño de casa, pero sin confiarse sabiendo que necesita ganar para poder repetir el título que hoy ostenta.
En lo futbolístico, Peñarol no tiene misterios y hoy la única duda pasa por la presencia desde el arranque de Francisco “Pipi” Salinas en el ataque como compañero de Sebastián Ríos. En la ida, el socio fue Carlos Chávez pero Magallanes especula con el ingreso del talentoso juvenil, manteniendo el resto de la alineación que logró el empate en 9 de Julio.
Del otro lado, en el Este, el regreso del suspendido goleador Figueroa es la gran carta que se jugará el técnico Víctor Cabello que admitió que en la ida no tuvieron el peso ofensivo ideal como para lastimar el dispositivo defensivo que le planteó Peñarol. El goleador Figueroa será la única cara nueva respecto de los titulares que jugaron en la ida, El resto, igual.
El mano a mano es prometedor. Peñarol y su poderío ofensivo y esa localía que ya es un jugador más, tendrá todo el peso de ir a buscar la gloria. 9 de Julio y el orden que le propone el mando de Cabello desde el banco, intentará hacer pesar su oficio para sacar la ventaja. Es tarde de campeones en Chimbas con dos aspirantes a la corona que prometen dejar todo para festejar.

