Desde muy temprano, aún antes que comenzara el entrenamiento de ayer, el rumor que Juan Román Riquelme daría una conferencia de prensa, en la que se tocaría seguro el tema de su tensa relación con Martín Palermo, comenzó a circular con fuerza. Pero los periodistas se quedaron esperando mientras Riquelme se marchaba por otra puerta sin hacer declaraciones.
Por otra parte, se supo que antes de comenzar la práctica, el presidente Jorge Amor Ámeal habló con los dos futbolistas. No trascendieron detalles de esa conversación, pero ya se sabe que es intención del club renovarle el contrato a ambos, aunque esta vez sería con un tope para que no existan diferencias económicas entre los dos jugadores.
El trascendido que Riquelme hablaría se alimentó cuando un integrante del Departamento de Fútbol instaló, temprano también, los micrófonos y la pantalla de publicidades en el estrado, signo inequívoco de que alguien va a hablar aunque el hombre, como para mantener la incógnita, explicó que lo hacía porque después iban a cerrar con llave el lugar donde estaban guardados, o algo así. Cerca de las 19.30 se escuchó, ahora sí en forma oficial, una potente voz: "Señores, no hay conferencia". Como suele suceder en estos casos, nadie atinó a precisar quién había sido el primero en lanzar el "habla Riquelme", mientras que muchos mal pensados supusieron que se había tratado de una nueva y magistral jugada del genio del fútbol y sus alrededores, quien en tal caso por estas horas bien podría estar divirtiéndose de su impecable gambeta.
En tanto que desde Brasil, el ahora arquero del Internacional y ex xeneize, Roberto Abbondanzieri, dijo que le duele mucho lo que pasa en Boca por la pelea interna entre Palermo y Riquelme. "Nos estamos olvidando de todo lo bueno que hicimos, de lo grande que es realmente el club. Cada vez se mete más gente, yo no quiero hacer lo mismo, y la verdad duele mucho", dijo el arquero en declaraciones formuladas a la cadena Fox Sports.
Pero en Boca, la única novedad es que terminó siendo un día de tranquilidad, sin nuevas declaraciones que avivaran más el fuego de los celos. Tranquilidad que se extendió hasta en lo futbolístico, porque el director técnico, Roberto Pompei, decidió no realizar cambios en el equipo que visitará el domingo a Gimnasia y Esgrima La Plata: García; Ibarra, Muñóz, Morel Rodríguez, Monzón; Medel, Erbes, Chávez; Riquelme; Gaitán y Palermo.

