
Sus primeras palabras ya evidenciaron un titubeo producto de la emoción que atravesaba. Leo Fernández asumió como DT interino en Rosario Central tras la partida de Paolo Montero y hasta ahora fueron todas sonrisas, aunque la más importante llegó ayer, tras el 1-0 en el clásico sobre Newell”s.
¿Por qué tanta emoción? Le consultaron, y el técnico explicó que por haber nacido en la ciudad y ser un fanático incondicional del Canalla. Y luego pasó a las dedicatorias. “Para mi mamá, para mi papá…”, y ahí decidió retirarse, cuando se vio a punto de lagrimear. El sentimiento Canalla a flor de piel.
Por otro lado, Germán Herrera, autor del único gol, aclaró que “sabíamos que iba a salir un partido así, más peleado y luchado que jugado. Por eso teníamos que estar atentos desde el mismo inicio. Y por suerte se nos dio rapidito. El gol puso nervioso a Newell”s y pudimos haber aumentado. Lo importante es terminar el año con una sonrisa. Y la tenemos, porque ganarle a Newell”s es especial”.
Fuente: Olé Digital.
Sarmiento, excéntrico
Todo un personaje el jugador de Newell”s, Brian Sarmiento. En la previa del clásico rosarino, entró a la cancha al reconocimiento del terreno con lentes oscuros y auriculares, mirando desafiante al público rival en la tribunas. Los aficionados lo insultaron de “pe a pa”. Después, ya en el partido, Fernando Tobio, de Central, se tapó la nariz luego de un choque con Sarmiento, aduciendo mal olor del jugador de Newell”s, en una acción que dejó mucho que desear y que no castigó el árbitro Pitana. Después, por si fuera poco, Tobio le festejó el triunfo en la cara a Brian.
