Penco tuvo dos claras en el primer tiempo, pero las erró. En ambas el arquero Carranza fue el impedimento para que el "Motoneta" gritara sus goles. En la primera sacándola por arriba al córner cuando todos ya festejaban. Y en la segunda, atajando el penal del "9" Verdinegro. Pero este goleador tenía guardadas dos sorpresas para todos. Y, juntas, llegaron en el complemento. En una, metiendo la cabeza para mandarla al fondo. Y, en la otra, llevándosela como una topadora y tocándola al gol con categoría. Cosas del fútbol. Esa revancha que siempre llega. Más temprano o más tarde. Sobre todo si de un goleador se trata. Y fue revancha por todo. No sólo la de Penco. Sino la de todo San Martín. Que allá, en Córdoba, en la primera ronda había caído ante Instituto y anoche se dio el gusto de ganarle y sacarle más ventaja en esa lucha atroz que un grupo de equipos mantiene por meterse, al menos, en una Promoción.

Fue 2-0 para el Verdinegro. Con autoridad. Sin discusión. Un triunfo de punta a punta. En un partido que siempre le fue favorable. Que desnudó el mal momento por el que atraviesa el equipo cordobés pero, por sobre todo, el bueno por el que está pasando el sanjuanino. Hubo, inclusive, hasta una diferencia sustancial de velocidades. En la creación, pero especialmente en la marca. Los verdinegros siempre llegaron primero. La quitaron y armaron su juego. Instituto, lejos de reaccionar al menos con el contragolpe, fue un compendio de imprecisiones. Entonces, ese 2-0 que adornó el tablero final fue contundente.

El partido arrancó movido. Inclusive la visita sorprendió aprovechando dos errores de la defensa verdinegra. Pero bastó que Alderete se acomodara en el medio y el dueño de casa tomó la manija para no dejarla jamás. Empezó a lastimar Poggi por izquierda. Y, por el medio en ofensiva, Penco se mostró movedizo y Caprari inteligente. A los 8′ Alderete remató al arco pero le salió un centro fuerte que Penco conectó al gol. Pero en el camino Carranza la tocó y la mandó al córner. Y a los 14′ le hicieron penal al propio Penco pero el Motoneta no pudo de nuevo con Carranza en la ejecución.

San Martín cerró un primer tiempo con dominio absoluto. Pero sin gol. Al fin y al cabo lo que le interesa.

El complemento largó igual. Con el Verdinegro como dueño de la pelota y de las oportunidades. Pero con un Instituto algo más adelantado, especialmente por el lado de Damiani.

Hasta que llegó el minuto 22. El del Loco. Y Penco se vistió de héroe al cabecear al gol un centro de Cantero que Carranza cubrió mal. Y a los 36′ Penco, sí de nuevo Penco, recibió un centro por el medio, encaró, la aguantó y definió como un grande. 2-0. Para qué más. Por qué menos. Con la revancha del "Motoneta" consumada. Y con el delirio del pueblo verdinegro que cantó y cantó. Volviéndose a ilusionar con este equipo que, justo cuando se viene la recta final del campeonato, está dulce. Como su revancha…