Apenas unos días después y la imagen fue otra. Casi diametralmente opuesta a los dos amistosos anteriores. Es que anoche la Selección Argentina de hockey sobre patines mostró sus virtudes en ataque y su engranaje defensivo completamente equilibrado. El resultado de ese cambio se vio, inclusive, en las cifras del choque: 7-0 sobre la UVT.
Muchos factores incidieron para el mejoramiento grupal del equipo dirigido por José Martinazzo en este tercer amistoso pensando en el Mundial que se viene. El primero, las características del piso del Cantoni, de muy buen agarre luego del pulido que le hicieron.
Después, en lo físico, se notó que el proceso sigue tal cual lo previsto ya que la velocidad y la reacción de los jugadores va en crecimiento pleno. Por eso todos dejaron en evidencia su mayor movilidad. Y, al final, en lo técnico-táctico, amén de las lógicas virtudes ofensivas, los desacoples en defensa quedaron en el cajón del olvido dándole lugar a relevos justos y atentos.
Martinazzo probó las dos veces que el partido “se inició” (al principio que tuvo dos tiempos y después en el tercer parcial que completó el amistoso) con Abalos-Nalo García-Alvarez-Ema García. Sólo cambió los arqueros (en uno arrancó Kenan y en el otro Maldonado).
El Albiceleste se puso rápido en ventaja, pero igual metió presión y velocidad en los minutos que siguieron. Promediando esa primera fracción el técnico empezó a hacer variantes (jugaron todos), pero el juego del equipo siempre salió equilibrado. Tuvo, eso sí, siempre precisión, algo fundamental para ir ensayando las distintas variantes que le den mayor volumen de juego.
Los goles del equipo nacional los marcaron sucesivamente Ordóñez, Nalo García, Alvarez, Nicolía, Páez y de nuevo Alvarez y Ordóñez.
El plantel nacional entrenará hoy en doble turno y mañana sólo una vez más. Luego tendrá un fin de semana libre (el último antes del Campeonato Mundial) para volver a las prácticas el lunes de la semana venidera. Siempre aumentando la intensidad.

