Así como en el básquetbol se pone enfásis en que las defensas ganan campeonatos, Diego Maradona deberá entender que si consigue conformar un buen sistema defensivo, los jugadores que tiene para jugar de mitad de cancha hacia el arco rival harán el resto y la Selección Argentina confirmará el favoritismo que le otorgan personalidades del fútbol como Dunga, el técnico de Brasil que pone a la Albiceleste a la misma altura que su equipo, España, Alemania e Italia.

Uno de los dos "’Turcos” que dirigen a los equipos que lideran el Clausura de AFA: Asad (entrenador de Godoy Cruz), el otro es Mohamed (técnico de Colón) hizo público el otro día una de las enseñanzas que le dejo Carlos Bianchi sobre que una buena defensa es la base de todo logro.

Ahora bien, la pregunta del millón es: ¿Podrá Maradona en los 102 días que restan para el Mundial armar -al menos- un grupo que pueda conseguir el objetivo máximo?

Difícil. Pero no imposible. Contra Alemania, pasado mañana, tendrá la primera oportunidad de comenzar a armar el equipo de atrás hacia adelante. ¿Porqué? Porque en la solidez defensiva y en la salida clara desde el fondo empieza a apoyarse la labor de las individualidades -que sobran- y marcan diferencias.