El destino hizo que Argentina conforme el Grupo D del Mundial que organizará Rusia junto a Islandia, Croacia y Nigeria. El primer partido pautado para el 16 de junio será ante el elenco vikingo, que debutará oficialmente en el certamen más codiciado del planeta. Lo llamativo es que el patrón se repetirá una vez más si se tienen en cuenta los antecedentes de la Albiceleste.

 

Hace cuatro años, cuando Alejandro Sabella estaba al frente del equipo, los criollos comenzaron su incursión en Brasil frente a Bosnia y Herzegovina. Los goles de Kolasinac, en contra, y Lionel Messi sirvieron para gestar la victoria por 2 a 1 en el Maracaná. El descuento de Ibisevic le dio una cuota de suspenso en los minutos finales de aquel duelo.

 

En Alemania 2006 la tendencia continuó con el mismo resultado, aunque en ese caso el rival fue Costa de Marfil. Hernán Crespo y Javier Saviola contribuyeron en el triunfo en Hamburgo, que también terminó con sufrimiento por el grito de Drogba.

 

También en Europa, pero en 1998, los de Daniel Passarella arrancaron el último Mundial del siglo XX en Francia con el solitario gol de Gabriel Batistuta en el Stade de Toulouse sobre Japón Estados Unidos inició su camino aplastando a Grecia por 4 a 0 gracias al hattrick del delantero de la Fiorentina y la obra de Diego Maradona.

 

Más atrás en el tiempo, en el torneo de 1962 disputado en Chile, Argentina volvió jugar en su primer compromiso contra otro debutante: Bulgaria. Héctor Facundo fue el autor del 1 a 0definitivo en el país vecino y en 1934, en Italia, los albicelestes no pudieron con Suecia en una Copa que tenía el formato de eliminación directa a partir de los octavos de final. Fue la única vez que los criollos cayeron con un principiante (3 a 2), dado que en 1930 todos los seleccionados eran debutantes y los finalistas en Montevideo comenzaron su sueño del otro lado del Río de la Plata ante Francia (victoria por 1 a 0).