El duro triunfo del seleccionado argentino masculino de vóleibol sobre su par venezolano en tie break por la segunda fecha de la Copa del Mundo fue otra importante señal que indica el crecimiento del equipo que dirige Julio Velasco.

Luego de la conquista de la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Toronto, este torneo en Japón comenzó con dos tests especiales para la Albiceleste. El debut fue ante Irán, seleccionado que había vencido por 3-0 a Argentina el año pasado en el Mundial de Polonia y que hoy integra el primer nivel de la Liga Mundial. Ahora, en Japón, la victoria cruzó la red, por 3-1.

Y el triunfo en 5 sets en este duelo sudamericano es más valioso todavía si se tiene en cuenta que los dos equipos son los máximos aspirantes a ganar la plaza para los Juegos Olímpicos Río 2016, en el torneo que se realizará el próximo mes, justamente en Venezuela. En la madrugada de hoy, Argentina se midió con Polonia, actual campeón del mundo, por la tercera fecha.

Velasco decidió para el cruce de ayer una formación inicial alternativa respecto a la que jugó ante Irán: Uriarte, Ramos; Solé, Crer; Poglajen y Zornetta; Garrocq, líbero.

Después de varias oportunidades a favor de Argentina, Venezuela terminó ganando por 32-30 el primer parcial.

El entrenador puso la base titular en el segundo set (De Cecco, Conte; Solé, Gauna, Palacios y Poglajen) y Argentina ganó 25-15. Venezuela volvió a adelantarse, tras ganar 26-24 el siguiente. Sin margen de error, Argentina dio vuelta el marcador tras imponerse 25-13 y 15-10.

El bloqueo (11-5) y los errores (47-11) fueron los dos datos estadísticos que reflejaron como se inclinó la balanza.

Velasco ya demostró en estos dos encuentros sus intenciones de probar a Facundo Conte como opuesto, debido a la ausencia de José Luis González, por lesión.

“Todavía nos falta continuidad”, fue la autocrítica del técnico luego del trabajado triunfo ante Venezuela. Aunque quedó claro que cuando se siente cómodo, su equipo es superior al máximo rival pensando en el gran objetivo que queda: el pasaje a Río.