La Copa Argentina le es esquiva históricamente para San Martín y anoche no fue la excepción. Cayó por 1-0 ante Instituto de Córdoba y quedó eliminado en su debut por los 32vos de final. Un debut y despedida que dejó una mala imagen del equipo verdinegro, que optó por una formación alternativa que no supo ni pudo aprovechar la chance de mostrar sus virtudes y sobretodo individualidades. Con un bajo nivel futbolístico y errático en gran parte del partido, sucumbió ante la Gloria que llegó a San Juan con 7 derrotas en los últimos 8 partidos en la B Nacional. Pero con orden, profundidad y siendo más astuto y práctico, dejó sin opción al conjunto de Lavallén que estuvo ausente de ideas.
Y si bien los futbolistas que anoche jugaron por Copa Argentina no serán los que el domingo reciban a Godoy Cruz en el clásico por la última fecha del torneo de Primera División, parecieron demostraron en cancha que la cabeza del plantel está en otro lado.
Anoche era una prueba para los que no tuvieron nunca o apenas suman un puñado de minutos en el equipo de Primera, pero ninguno logró y supo aprovechar la oportunidad que el entrenador les dio. Fueron superados por Instituto, demostrando falencias en todas sus líneas, con desorganización, falta de conexión y escasa creación ofensiva.
Instituto se jugaba su oportunidad y sin ser demasiado más que el sanjuanino, fue el propio San Martín quien le simplificó la tarea y le marcó el camino para sacar provecho de los errores, ganar, pasar de ronda y darle un cachetazo a los hombres que utilizó Lavallén y que no supieron sacar provecho de la última oportunidad que tuvieron de demostrar en el semestre.
En el primer tiempo Instituto manejó el juego y trámite de la pelota. A los 20’, Correa remató desviado. En la siguiente, Gotti metió un frentazo que casi entra. Y la justificación de ambas propuestas e intenciones cayó a los 23’ con el gol del lateral derecho Pablo Panichelli, quien ganó en velocidad a Sagarzazu, se sacó de encima a Franco y definió cruzado ante el achique de Corti.
Ni el gol recibido despertó a San Martín, que recién sobre los 31’ remató, débil, por medio de Jorge Luna. Y ya en el final fue Narciso Mina quien optó por meter el “taco” tras la asistencia de Galeano.
El segundo tiempo no varió. La falta de creación y sociedades marcaron el camino. San Martín nunca pareció sentir que el juego se le iba de las manos y no hizo demasiado para empatarlo. Luna erró en la habilitación, Barrera escogió mal al momento de rematar y el ingresado Montagna falló en la mejor oportunidad a los 14’.
Instituto lo pudo liquidar siempre. Gotti erró solo, Capelli le sacó el gol en la línea a Bernardi y en el rebote el palo se lo negó.
San Martín perdió y mal, como que jugó con la cabeza en el clásico y sin darle demasiada importancia a la Copa Argentina.
