Sentado en una Ford Ranger, con la mirada fija en la montaña, Emanuel Saldaño asumía la derrota. "Traté de hacer lo mejor posible, pero no me alcanzó", repitió como una letanía. El Chino largó como líder de la Vuelta durante tres días, pero ayer no pudo contra la montaña y ni contra Dotti.
"Me sentí bien dentro de todo. Pero era mucha gente rival que estaba detrás mío y nosotros éramos pocos. Dimos nuestro mejor esfuerzo", apuntó Saldaño. El ganador del Giro del Sol 2010 contó que pese a las circunstancias de carrera, hasta los últimos kilómetros sentía que podía mantener la malla líder. "Cuando pasamos Hualilán venía en ritmo y pensé que iba a subir con mis rivales. Pero entonces ellos (por Dotti, Argiró y Montivero) aceleraron y sinceramente no pude seguirlos. Daniel Zamora me trajo hasta el último y aunque trataba de mantenerme a rueda, me costaba. Yo no tenía nada para generar y ahí me di cuenta que perdía la malla líder", confesó.
Pese a la amargura, Saldaño se quedó con el vaso medio lleno. "La Vuelta no era mi objetivo esta temporada, sino ser lo más regular posible. Ser líder me puso contento y siento que fue una Vuelta para mi y para el equipo. Es más, creo que desde esta Vuelta, el equipo cada vez es más querido por la gente", dijo.

