San Martín consiguió uno de esos triunfos en el que se ganan mucho más que tres puntos. Porque anoche en Concepción comenzó a jugar con Gimnasia de Jujuy llevando una presión extra: si ganaba, quedaba como único líder. Y si bien no hubo un derroche de fútbol en el verde cesped del Hilario Sánchez, el equipo de Hrabina hizo todo en su justa medida y se terminó llevando un claro triunfo por 3 a 0 ante un rival que, si bien no demostró todavía su potencial en este campeonato, siempre es un protagonista de la categoría. Y además de regresar a ser el solitario líder, en la 8va. fecha de la temporada, volvió a festejar victoria luego de la derrota ante Quilmes y el empate que sufrió sobre la hora con Rafaela.

San Martín no dejó siquiera que hubiera atisbos de suspenso o de ansiedad en la tribuna, en el banco o adentro del mismo equipo. Porque lo empezó a ganar en la primera oportunidad que pudo generar. A los 6 minutos, Tonelotto presionó en la salida de Gimnasia, con su oficio se robó la pelota y envió un centro pasado que tomó del otro lado González. El uruguayo mandó un fuerte buscapié y apareció Walter Cuevas para empujar la pelota a la red y desatar la primer locura en el estadio.

Ponerse en ventaja no le hizo del todo bien al equipo sanjuanino porque perdió la pelota. Gimnasia aprovechó que tenía más hombres en el medio pero no mostraba peso ofensivo y la posibilidad del empate la buscó con tiros de media distancia que encontraron siempre atento al arquero Pocrnjic.

Recién a los 35 minutos volvió a avisar el Verdinegro, en una contra que armaron González y Becerra. El volante quedó solo ante el arquero De Georgi, quien achicó bien los espacios y ganó en el mano a mano. En el tercer intento, un centro de Belforte que no pudo conectar bien Tonelotto, quedó la sensación definitiva que si San Martín apuraba, tranquilamente podía hacer daño en el fondo jujeño. De todos modos, se fue al descanso con un gran susto, cuando Torresi despejó una pelota sobre la línea.

El complemento empezó siendo un calco. A los 5 minutos, Tonelotto pivoteó en un pelotazo, cedió a Becerra, quien a la carrera asistió a Cuevas. El delantero se metió en el callejón entre los dos defensores centrales y ejecutó un tiro esquinado en la puerta del área grande que hizo imposible la estirada de De Georgi. El partido parecía ya cosa juzgada a pesar que quedaba todavía casi la mitad del encuentro.

San Martín dosificó fuerzas y el Lobo jujeño desnudó más su anemia ofensiva. A los 23, Torresi decoró el marcador con un tiro libre que se coló en el primer palo y ya no había otro resultado que victoria verdinegra. Sin lujos, pero con una contundencia y un oficio suficientes para mirar a todos desde arriba sabiendo que el equipo transita por el buen camino, San Martín se fue aplaudido de la cancha.