San Juan, 27 de junio.- Aún quedaban minutos para que finalizara el partido cuando los bocinazos comenzaron a hacer vibrar la plaza 25 de Mayo. Lágrimas, cánticos y gritos desaforados copan las calles de la ciudad.

Tres filas de autos recorren a la vez las calles, en las que se puede ver hasta camiones repletos de gente. Las veredas están copadas por la celeste y blanca.

Los hinchas llegan desde diversos departamentos y se unen para agradecer a los jugadores con las voces ásperas de tanto alentar.