Villa Obrera dio la vuelta olímpica el domingo sin importarle que el árbitro José Moreno haya suspendido el partido por la invasión de cancha de sus hinchas cuando ganaba 2-1, faltaban 8 minutos para el final y se consagraba campeón. Tampoco que luego los jugadores de 9 de Julio se fueron contra la terna arbitral y los agredieran por su determinación, o que entre la policía y los hinchas visitantes hubo disturbios. Todo fue un cóctel que ayer fue informado en la Liga Sanjuanina por Moreno, y pese a que recién mañana el Tribunal de Faltas analizará el informe y luego le dará vista a los clubes para que hagan sus descargas, la determinación, que tardará al menos dos semanas en conocerse oficialmente, sería dar por terminado el partido por inferioridad numérica de 9 de Julio, dado que en el informe del árbitro sobre los hechos sucedidos hay 5 jugadores informados que serán suspendidos por increparlo. Hecho principal que deja de lado la invasión de campo y pasa a ser determinante para que Villa Obrera sea definitivamente el campeón doméstico.
Al momento de la suspensión del partido, por la última fecha del Oficial, en el que el local Villa Obrera con el triunfo parcial superaba en la tabla por un punto de 9 de Julio y la arrebataba el título, la visita ya jugaba con 10 hombres por la expulsión a los 18’ del segundo tiempo de Daniel Díaz. Tras la suspensión del partido los jugadores del equipo del Este se fueron contra Moreno con mucha bronca. Incluso lo agredieron. “Tengo la nariz inflamada por un golpe de puño en el que tengo bien identificado al agresor, además de un puntapié en la pierna”, contó ayer el juez José Moreno, quien no quiso dar detalles sobre el informe que entrada la tarde dejó en la Liga para que luego el tribunal haga el resto.
“Lo que está en el informe es todo lo que pasó en la cancha, absolutamente todo desde la invasión de los hinchas de Villa Obrera hasta las agresiones de los jugadores de 9 de Julio”, dijo ayer Moreno. Su escrito no puede ser revelado y por ello el árbitro no quiso dar detalles, aunque sí aseveró que “voy a informar a algunos jugadores”, sin dar nombres ni cantidades, que por fuentes vinculadas al caso y en forma extraoficial según pudo averiguar DIARIO DE CUYO, serían entre 5 y 6 jugadores de 9 de Julio que automáticamente serán expulsados y al quedar con menos de 7 jugadores en cancha no puede competir e inmediatamente el rival gana el encuentro.
Además, Moreno le adjuntará la denuncia policial y contará que “en el vestuario me fueron a agredir nuevamente y verbalmente me amenazaron”, sobre la forma de actuar de la visita, que con la derrota parcial se quedaban sin su primer título en su historia y por eso no pudo controlar sus pulsaciones.
Por ello es que el final del torneo doméstico no se definirá en la cancha, sino en un escritorio y en base al informe de Moreno. Una lástima para un campeonato que luego de muchos años tenía una definición tan cerrada con dos grandes equipos.

