Siempre, en cada entrevista a cualquier piloto y de cualquier categoría, definen a la “Viborita” como la zona a tener en cuenta por la peligrosidad en el Autódromo “Eduardo Copello”. Por eso, y para no ser la excepción en el regreso del Súper TC 2000, la siempre difícil y peligrosa Viborita fue el gran causante de todos los “toques” ocurridos en la mañana.

Cuando comenzaba la final del Súper TC2000 y transitaba la vuelta ocho, Bruno Etman (MGM) y Matías Muñoz Marchesi (YPF Chevrolet) se tocaron sin querer y dieron ingreso por primera vez al auto de seguridad. La competencia después continuó y a los pocos minutos la sorpresa llegó cuando el líder del campeonato Agustín Canapino (YPF Crevrolet) en el intento por seguir avanzando en las posiciones, se rozó con Juan Manuel Urcera (Fiat Petronas) y nuevamente el AS frenó la competencia. Pero eso no fue todo, nuevamente en el mismo sector a muy poco del final, el puntano Javier Merlo (Fiat Petronas) tuvo una maniobra desafortunada y terminó saliendo de la pista asustando a todos. Es que pasaron varios minutos hasta poder sacar al piloto del auto, que a pesar de estar conciente fue trasladado por precaución a una clínica céntrica (ver despiece).

Lo cierto es que seguramente muchos saldrán a criticar ese tramo ubicado en la recta principal como ya ocurrió hace tiempo. Y no es novedad. Aunque muchos la catalogan como “peligrosa” hay quienes sostienen que es el tramo que llena de adrenalina a cada competencia. Ayer la Viborita estuvo nuevamente en boca de todos aunque por suerte, no hubo heridos que lamentar.