Dramático. Infartante. Una definición capaz de tener con el corazón en la boca a más de 8.000 almas que colmaron el Cantoni. La UVT, en los penales, recién tocó el cielo con las manos y gritó campeón en esa serie que tenía que dar un ganador. El comunitario sumó de esa forma su cuarto título en la Liga Nacional A-1 de hockey sobre patines. Le ganó a Olimpia 2-1 en los penales, luego que el juego en sí había finalizado igualado 4-4. Superó a un dignísimo rival que luchó hasta el último aliento pero que en la definición final tuvo menos puntería.

Anoche, en el partido, el primer tiempo tuvo un dominador estratégico que, de paso, lo reflejó en el tablero: La UVT. Es que los comunitarios supieron aprovechar sus momentos y se fueron al descanso ganando 2-0. Todo el equipo de Quiroga se supo mover y el Ratita Fábrega se mostró como el francotirador de esas ráfagas donde sacó diferencias.

Olimpia arrancó dominando la bocha. La UVT, en cambio, se paró bien defensivamente y activó sus posiblidades con el contragolpe. El partido tuvo un ritmo frenético. De ida y vuelta. Con mucho celo en la marca. Con respeto de los movimientos del rival. Pero igual todo se fue afirmando para mostrar otro partidazo. Con el mismo nivel que caracterizó toda la serie entre los vecinos. Inclusive con pocas infracciones. Algo fundamental, que en el crepúsculo del partido los contuvo más de la cuenta a los dos.

Luego de aquel primer tiempo favorable a la UVT, Olimpia reaccionó apenas largó el complemento. De la mano del experimentado Osvaldo Díaz descontó a los 28 segundos pero tuvo otro golpe al corazón porque antes del minuto, UVT volvió a estirar la cuenta (Roca, el tercero). Pasó otro minuto y el Turco volvió a descontar (Sández) y ya por ese entonces todo era un hervidero. Más todavía después de varios minutos sin goles (pero con emociones permanentes), cuando de nuevo la experiencia afloró en toda su dimensión y Osvaldo Díaz empardó el tablero con un notable ejecución de un libre directo a los 17′ (recién en ese entonces la UVT llegó a los 10 foules, mientras que Olimpia sólo tenía 5).

Pero en menos de un minuto UVT clavó el cuarto y se empezó a probar el traje de campeón. Claro, Olimpia no se rindió y a falta de 2′ para el cierre Morilla estampó el definitivo 4-4.

Volver a empezar. Eso sí, con el dramático alargue con gol de oro. Sin variantes y…a los penales. Justo la instancia donde la UVT encontró la gloria.