Como ya se hizo una tradición, la Plaza 25 de Mayo, con sus dos pantallas gigantes, fue epicentro de las emociones de los sanjuaninos, que se juntaron para ver el partido de ayer de la Albiceleste ante Alemania. Caras pintadas, redoblantes, gorros y banderas, muchas banderas, fueron el cotillón. Después, despacio y tras alentar, todos emprendieron el rumbo a casa con tristeza.