"No somos sordos. La FIFA ha escuchado las críticas que se han hecho al balón, y en cuanto termine el Mundial nos reuniremos con los técnicos y con Adidas para estudiar el problema", comentó el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke.
En las reuniones sobre Jabulani participarán también entrenadores y responsables de los equipos. "Hay unas normas sobre las dimensiones y el peso, pero la pelota tiene que ser perfecta", reconoció Valcke.
El seleccionador de Brasil, Dunga, fue uno de los que intervino en la polémica sobre Jabulani ya antes del Mundial, al desafiar al propio Valcke a que saliera al campo e intentara controlarlo.
Los problemas que presenta el balón oficial, tanto para los arqueros como para los lanzadores, pueden comenzar a adquirir mayor importancia desde ayer, que se inició la fase de octavos de final por tanto, se abre la posibilidad de que los partidos se resuelvan en las tandas de penales.
Resulta contradictorio porque en la tapa de grupos apenas se superaron los cien tantos, cuando al momento de ser analizada y aprobada por la FIFA era para aumentar el promedio de gol por partido, que todavía sigue sin los resultados esperados.

