Los goles se hacen, no se merecen. Esa es la dura y cruda realidad que bien podría servir para sintetizar las sensaciones que rodearon la segunda final del Torneo de Campeones de las Ligas Unidas del interior sanjuanino, auspiciado por DIARIO DE CUYO. Es que Argentinos de La Florida, los Populares Caranchos de Jáchal, tuvieron el enorme mérito de convertir la única que tuvo en el complemento para dejar mudo a todo Albardón que vio como su ADA despilfarró más de 5 chances netas de gol. Esa fue la diferencia: la contundencia. En esa, La Florida terminó festejando como loco una conquista que se le había complicado, en especial en el segundo tiempo. Para la ADA quedó la amargura de no haber sabido resolver cuando era su momento y eso, en el fútbol se paga con derrota. Fue una final con todas las letras. A cancha llena, sin que nadie se guardara nada pero el 1-1 final terminó premiando a La Florida que supo cómo y cuando golpear a un dignísimo rival que mereció algo más por todo lo que propuso.
En el primer tiempo, la ADA intentó imponer condiciones desde el arranque mismo, pero La Florida se le acomodó bien y lo preocupó con las contras que armaban Guerrero, Figueroa y Atampìz. La Escuela insistió y consiguió llegar con peligro. Primero con un remate de Mercado, luego con un tiro libre de Garín y finalmente con una llegada de Iván Malla. Los jachalleros sostuvieron el resultado que más les convenía cerrando un primer tiempo en el que no la pasaron tan mal.
Pero lo mejor, la auténtica final, se daría en el complemento. Es que la ADA golpeó de entradita nomás y se puso arriba 1-0 con una aparición de Franovich por la izquierda. A partir de ese gol, todo era de la Escuela: pelota, opciones, dominio. Así, empezaron a sucederse varias chances clarísimas de gol que luego se lamentaría en Albardón. El Beto Malla fue un problema sin solución por la derecha y de sus escaladas, la ADA encontró lo mejor futbolísticamente. Un remate del propio Beto Malla en el ángulo, otro tiro en el palo de Mercado, un mano a mano de Iván Malla contra Loza, fueron las ocasiones más claras que desperdició ADA. Era todo albardonero y parecía que se lo llevaba de atropellada más aún cuando faltando 7′ para el final, se fue expulsado Pablo Guerrero en La Florida. Era el momento de los albardoneros y lo fueron a buscar. Lo tuvo Iván Malla solo frente al arco pero definió afuera y en la contra, la abrieron por la derecha, llegó el centro al segundo palo y el pibe Jairo Velayzán se elevó muy solo para cambiarle el palo a un impotente Benegas y poner el 1-1 del delirio jachallero en Campo Afuera. Quedaba un tiempito más para el milagro que quería la ADA y casi se le da porque en la última pelota, Daniel Galletti tuvo el gol del triunfo en su cabeza pero su remate se fue desviado.
La Florida ya lo tenía. Era el momento que esperó por casi 70 años. El de ser el mejor del interior de San Juan, sabiendo que a la historia la escriben los grandes.

