Aquel domingo 26 de junio de 2011 lo marcó a fuego. Una gloria de verdad, uno de los que hizo historia grande en River Plate, era condenado por el mundo del fútbol. La ingratitud le pasó factura y Juan José López quedó marcado para siempre como el técnico que llevó al descenso al Millonario. Desde ahí, nunca más dirigió.

Era nombre prohibido para muchos y eso lo sintió. Se guardó y el pasado 13 de abril decidió volver y tras una charla con la dirigencia de Juventud Antoniana, el Negro López debutó contra Gimnasia y Tiro en el clásico sin goles.

Luego perdió con Unión Aconquija y metió dos triunfos consecutivos para clasificar segundo en la Zona D. Así, lejos del fútbol grande, lejos de su amado River Plate, Juan José López dejó el ostracismo para encabezar el sueño de llegar a la Primera B Nacional con Antoniana.