Pasó la tormenta institucional en Sportivo Desamparados y después de un retraso de 6 meses, anoche se concretó el recambio dirigencial que tanto dio que hablar en los últimos días. José Miguel Jofré, quien inició su actividad política dentro del club a partir de su trabajo en la escuela de fútbol, fue electo como nuevo presidente para los dos próximos años en la vida de Desamparados. El empresario Miguel Angel Rodríguez será su vicepresidente, consensuando así posturas o vertientes que hace apenas 45 días atrás caminaban por veredas opuestas. Dentro del entramado de la nueva comisión, llamó la atención la aparición del ex-presidente Guillermo García como primer vocal titular siendo que antes el propio García había declarado que estaba fuera de toda participación en la vida institucional del club y que no quería compartir lista con Ricardo Sirena, quien es ahora integrante de la Comisión Revisora de Cuentas.

Los grandes objetivos de la gestión naciente de Jofré se alteraron con la urgencia de reencauzar el rumbo deportivo e institucional del club. Lo primero, ya está encaminado con la decisión de desvincular a Vázquez y de poner al frente a Luis Recúpero al menos hasta diciembre. En lo institucional, el consenso logrado casi contrarreloj puso blanco sobre negro en las relaciones internas y ahora se sabe quien conduce y quien acompaña. El tema a resolver ahora es el económico.

Con un presupuesto que ronda los 130.000 pesos mensuales, Jofré y la flamante comisión han intensificado gestiones para poder cubrirlo sin problemas. Resta ahora terminar de pagar los salarios, cosa que se lograría con la recaudación del partido de mañana ante Juventud Antoniana. Para el mes de octubre ya esperan contar con los aportes prometidos del gobierno provincial y apuestan a una mejora sustancial en el nivel de recaudaciones para poder equilibrar el tema. En cuanto a socios, anoche 877 asociados estuvieron en condiciones de votar y un resto de casi 300 más no lo pudieron hacer por estar atrasados en la cuota.